Conectar profesiones y pasiones

Estas reflexiones están apoyadas en mi propia evolución tanto  profesional como personal  donde voy sintiendo que estoy pasando de un claro perfil formativo-profesional inicial de gestor de organizaciones al de una persona cada vez más apasionada por todo lo que tiene que ver con las relaciones humanas y las actitudes y comportamientos de las personas en las diferentes facetas de sus vidas.

En este análisis y más considerando todo lo que estamos viviendo en estos momentos, uno está lleno de dudas, dado que por un lado cuando nos hablan de discursos positivistas como el título de este post , alguien pudiera decir algo como, “ya está éste queriendo reinventar el capitalismo con una mirada absoluta maniquea de las personas y las organizaciones” o, “estamos en las puertas de un nuevo modelo de sociedad y en definitiva de vida, donde el eje central va a dejar de ser el trabajo-la profesión y ese eje va a virar hacia poner el foco en nuestras verdadera pasiones”. Últimamente cuando  comparto esta última visión en mis entornos cercanos siempre se me tilda de  iluso, ingenuo……..

Pero más allá de este mar de dudas, que creo que van a seguir acompañándome en el tiempo, me gustaría compartir a través de estas líneas, algunas inquietudes que rondan desde hace algún tiempo por mi cabeza, en cuanto a la relación de las personas y las organizaciones.

Hasta donde llego, todos en nuestras diversas experiencias profesionales hemos podido comprobar que toda organización lo que ambiciona es que todos los profesionales que la integran vivan y sientan la organización como propia, y es absolutamente lícito que así sea. Pero yo siempre me pregunto en qué medida cada organización se plantea en algún momento vivir y sentir de verdad a cada una de las personas que la integran. Más allá de valoraciones en uno u otro sentido de la evolución que este tema ha ido teniendo a lo largo del tiempo, con mejores y peores prácticas, me consta que hay cada día más organizaciones y personas que se están esforzando en este segundo camino.

Quiero animar a las organizaciones a que realicen un sencillo ejercicio que creo puede ayudarles para ahondar en la relación con sus profesionales.

En qué podría consistir este ejercicio:

  1. Conocernos y reconocernos. Toda organización como un primer paso esencial, independientemente de su tamaño (hay maneras de poder hacerlo), debe conocer de verdad a todas y cada una de las personas que las integran porque como siempre se dice “si nos conocemos, no nos reconocemos”.
  2. Construir y completar a partir de la recogida de información realizada en esa fase de conocimiento de verdad de las personas, un mapa de pasiones-aficiones de las personas de la organización. Identificando zonas comunes, periferias…….
  3. Diseñar, impulsar, facilitar dentro de la organización espacios donde directa o indirectamente estas pasiones de las personas se hagan y/o estén presentes.
  4. Por último y para mí básico y fundamental para iniciar un nuevo camino en la relación organización-personas, personas-organización, poner en marcha acciones concretas planteadas o sugeridas desde esos nuevos espacios por las propias personas de la organización.

Como se puede comprobar más allá de planteamientos maniqueos o no, o más allá de ingenuidades, estoy convencido que cualquier organización que inicie este sencillo ejercicio  va a estar más cerca  de que las personas que la integran empiecen a vivir y sentir el proyecto organizativo de un modo diferente a como lo estaban  viviendo hasta el momento.

Y esto no es otra cosa que abrir nuevos espacios de relación entre la organización y las personas, las personas y la organización que estoy convencido impulsarán un desarrollo humano más sostenible de las organizaciones y las personas, redundando a su vez en un mayor acercamiento hacia la obtención del propósito del proyecto organizativo.

Relaciones Sociales y Deporte.

Si uno lee diferentes publicaciones entorno a cómo se construyen o se establecen las relaciones sociales entre las personas, se encuentra con preguntas del tipo: ¿Qué capacidad y espacios tenemos de conocernos a nosotros mismos? ¿Cómo vamos a poder estar bien y construir una relación sana, estable y duradera si existe un desconocimiento casi completo de la otra persona? ¿Cómo vas a construir una relación con una carencia de confianza?

En este ámbito relacional, la principal dificultad está en que las personas no llevamos escrito en la frente cuáles son nuestras “condiciones” sobre nuestro particular modelo del mundo y sobre nuestras expectativas en las relaciones con otros. Y, por ello, es evidente que debemos construir espacios de relación adecuados y darnos un margen de tiempo para conocer en mayor profundidad a la otra persona, e incluso, a veces, a nosotros mismos.

Si analizamos las condiciones básicas para una relación nos podemos encontrar entre otros con los siguientes aspectos:

1. Autoconocimiento. Debes tener una idea bastante clara de lo que eres, de los valores que son importantes e irrenunciables para ti.

2. Conocimiento del otro. Conocer cuáles son los valores que rigen su vida, su visión de la vida y de sí mism@, sus comportamientos, etc;.

3. Reconocimiento. Dale tiempo. Ármate de paciencia, no corras, pues no estás en ningún concurso. El mundo no se acaba, si persistimos en la relación la mayor parte de las veces seguro que encontramos lo que buscamos.

4. Autenticidad. Cuando te encuentras con alguien, muéstrate tal como eres, expresa con sinceridad tus opiniones, gustos, objetivos, y expectativas en tus relaciones.

5. Generosidad y Templanza. Piensa sólo en establecer relaciones donde ambas partes os sintáis valiosos, reconozcáis y aceptéis vuestras diferencias, admiréis vuestras fortalezas, y os sintáis comprometidos en el tiempo en mantener una relación basada en el respeto y la confianza.

Si ahora giráramos la mirada hacia el mundo del Deporte nos vamos a encontrar que por su propia naturaleza el deporte trata de la participación, la inclusión y la ciudadanía. Se afirma que está evidenciado que el Deporte une a los individuos y a las comunidades superando en la mayor parte de los casos, entre otras, las barreras culturales y étnicas. Conocimiento

Si a esto unimos que el Deporte entendido en un sentido amplio (todas las formas de actividad física que contribuyen al buen estado físico, al bienestar mental y a la interacción social) proporciona un espacio para aprender habilidades tales como la disciplina, la confianza y el liderazgo y enseña principios básicos como la tolerancia, la cooperación y el respeto. Autoconocimiento y Generosidad.

Que además los programas de Deporte sirven como herramienta eficaz para la movilización social, para la participación voluntaria y ofrecen oportunidades para el juego y la expresión personal también para todas aquellas personas que disponen de pocas oportunidades en sus vidas. Autenticidad y Reconocimiento

Parece evidente que podemos llegar a afirmar, que si los clubs y/o las entidades deportivas de nuestros territorios ponen verdaderamente el foco en el concepto de “deporte para todos” donde el énfasis se ponga en la participación y la inclusión de todos los grupos de la sociedad y nos olvidamos de los aspectos negativos del Deporte que también los tiene ( la violencia, la corrupción, ladiscriminación, el vandalismo, el negocio exacerbado, las trampas y el abuso de drogas) estaremos contribuyendo, de un modo activo, a la construcción de comunidad y al desarrollo humano sostenible.

Un modelo de desarrollo donde, si el Deporte pone el foco en su sentido comunitario y en todos los aspectos positivos señalados anteriormente, se impulsen nuevos procesos relacionales que van a poder ayudar de forma directa e indirecta a las personas en el desarrollo de nuevas relaciones, creando relaciones sociales y conexiones y mejorando la comunicación entre los individuos y entre los grupos fomentando de este modo una mayor integración y cohesión social.

En definitiva si desde los clubs y/o entidades deportivas trabajamos para que el Deporte movilice en sentido amplio a las personas y promueva su implicación activa en la comunidad, estaremos enriqueciendo la construcción de la vida social y del desarrollo comunitario, potenciando y fortaleciendo a su vez el tejido social en cada territorio.

Nuevos modelos de relación entre las entidades-proyectos deportivos y las organizaciones empresariales

Cuando hace un año decidí emprender una nueva aventura en solitario estaba lleno de ilusión y expectativas pero también lógicamente lleno de dudas y preguntas. Tras tener no pocas conversaciones con todo tipo de agentes públicos- privados, empresariales- deportivos, sociales- culturales estoy, si cabe, más convencido de que hay todo un camino para explorar en la relación entre entidades-proyectos deportivos y organizaciones preferentemente empresariales, aunque no sólo.

Todavia a día de hoy, en la mayor parte de los casos cuando se plantea algún tipo de relación entre entidades deportivas y organizaciones empresariales, a todos nos viene a la cabeza rápidamente la palabra “ patrocinio “ y en su caso y de manera más reciente la palabra “ responsabilidad social corporativa” donde en ambos casos el principal objetivo de las organizaciones tiene más que ver con agentes- factores exógenos a las organizaciones empresariales que con agentes- factores endógenos. En ambos casos, el foco está puesto en los clientes, mercados, sociedad en general, medios de comunicación,……y por lo tanto, los objetivos, estilos, metodologías que conforman y configuran esa relación entre deporte-actividad física y empresa están más fundamentados en conceptos de marketing, comunicación, si cabe, estrategia, relaciones institucionales….

Desde mi punto de vista, el cambio y la posible innovación a la hora de construir nuevos modelos de relación comenzará  en cuanto entendamos  que todas las organizaciones ,sean del tipo que sean,son organizaciones sociales, por lo tanto comunidades de personas, con sus culturas, valores, tradiciones, actitudes, comportamientos, rituales, intereses, modelos de transmisión de conocimiento , conflictos, rasgos de identidad…….

No hace mucho hablando de estas “ tonterías “ con un buen amigo y de algunos ejemplos de relaciones clubs- empresas le decía “ la actual relación en clave de patrocinio normalmente simplificando consiste en vallas publicitarias, programas, anuncios, entradas para clientes, acceso a palco……” todo ello lógicamente con un enfoque cliente- mercado que no pretendo para nada cuestionar, pero que él me reconocía que en gran parte de los  casos hay demasiada inercia. Es más, me decía que a veces es tremendamente complicado llevar a los clientes al palco, ya que la mayor parte de ellos no están entre nosotros. En este mundo global en que vivimos o bien son americanos, chinos, ……con lo cual no están por aquí un fin de semana cualquiera y el resultado final es que el palco hay días que puede quedarse hasta casi vacío, pero siempre habrá  un impacto de notoriedad y comunicación, insistía mi amigo.

Yo por mi parte, que una gran parte de mi vida profesional la he dedicado a temas de comunicación, le reconocía, como no podía ser de otro modo, la importancia de estos aspectos para el desarrollo del negocio de las organizaciones, pero a continuacion le plantee la siguiente pregunta ¿Te has dado cuenta de quien llena las gradas de ese mismo acontecimiento deportivo del club patrocinado?

Tras pensar unos segundos me responde, los trabajadores de la empresa.  A continuación mi comentario fue, si esto es así parece evidente que puede haber una oportunidad de poder generar nuevos modelos y espacios de relación entre la entidad deportiva y la organización empresarial partiendo de poner el foco en esas personas y sus entornos. Todo ello apoyándonos en muchos de los aspectos anteriormente señalados en referencia a ambas organizaciones entendidas como organizaciones sociales : sus culturas, valores, tradiciones, actitudes, comportamientos, rituales, intereses, modelos de transmisión de conocimiento , conflictos, rasgos de identidad…….

Volvemos a hablar de la mal llamada “tecnología social” y de las posibilidades de aprendizaje, desarrollo e innovación cruzada que se podrían dar entre ambas organizaciones.

Si nos pusiéramos a trabajar con un folio en blanco, equipos de estrategia y gestión de personas de muchas organizaciones y equipos de entrenadores, gestores de entidades deportivas, contando de un modo natural con la participación de las personas trabajadores de la empresa y con un agente que desarrolle un rol de mediación que permitiera articular lenguajes, metodologías y herramientas, estaríamos iniciando la construcción de nuevos modelos y estilos de relación entre organizaciones deportivas y organizaciones empresariales.

Estoy convencido que este modo de relación Deportivo- Empresarial  nos permitiría generar programas, acciones, actuaciones internas y externas que iban a contribuir a facilitar e impulsar muchos de los procesos de desarrollo y/o transformación social y cultural en el que están inmersos muchas de nuestras organizaciones empresariales. A partir de este momento, podríamos comenzar a hablar de un nivel de relación e implicación absolutamente diferente entre esa organizacion empresarial y esa organización deportiva.

Para mí este el principal aspecto innovador que puede contribuir a cambiar o, si cabe, a evolucionar los actuales modelos de relación  entre entidades-proyectos deportivos y el resto de organizaciones: entender las organizaciones como organizaciones sociales poniendo el foco en las personas que las integran y sus entornos, para desde ahí construir modelos y estilos de relación nuevos y diferentes entre empresas y entidades deportivas.

El Deporte y la Actividad Física , Escuela de Soft Kills en las Empresas.


 

En el informe de 21 habilidades blandas de Original Leaders para la Escuela del Siglo XXI se mencionan las siguientes habilidades:

1.Autoliderazgo
Capacidad para dirigir nuestra propia vida.
2.Pasión y automotivación
Fuente de energía para alcanzar nuestras metas.
3.Creatividad
Capacidad para crear, innovar e imaginar.
4.Comunicación y escucha activa
Habilidad para intercambiar mensajes con los demás y entenderlos.
5.Foco y visión
Forma de mantenerse concentrado en los objetivos propuestos.
6.Estrategia y gestión del tiempo Priorizar tareas, organización y planificación.
7.Valores y principios personales
Responsabilidad, compromiso, perseverancia, humildad, integridad, generosidad,…
8.Autoconciencia y autoconfianza
Conocernos a nosotros mismos – fortalezas y debilidades – y confiar en nuestros talentos.
9.Resiliencia
Autorregulación emocional, habilidad para lidiar con frustraciones.
10.Habilidades sociales
Capacidad para crear vínculos emocionales y de calidad.
11.Empatía afectiva
Existen 2 tipos de empatía: cognitiva y afectiva. Las dos nos ayudan a ponernos en el lugar de otra persona. No obstante, existe una gran diferencia entre ellas. La primera puede fomentar conductas manipuladoras y servir como herramienta para herir a los demás; la segunda, por su parte, estimula la sensibilidad emocional y podría ser el camino para trabajar medidas anti-bullying.
12.Proactividad
Actitud de iniciativa y búsqueda de evolución.
13.‘Always learning’
Actitud positiva hacia el aprendizaje continuo y el progreso personal.
14.Toma de decisiones
Capacidad para decidir por nosotros mismos y asumir las consecuencias.
15.Pensamiento crítico
Aprender a pensar y elaborar nuestros propios juicios.
16.Negociación y gestión de conflictos Mentalidad ‘win-win’ y actitud mediadora.
17.Equilibrio físico, mental y espiritual Cuidado de nuestro cuerpo, mente y espíritu.
18.Persuasión e influencia (YO S.A)
Capacidad ‘comercial’. El presente y futuro profesional es el ‘YO S.A’, ¿por qué eres diferente?
19.Sinergia
Colaboración y trabajo en equipo.
20.Tolerancia cultural
Nuestro mundo globalizado exige comprensión de hábitos y costumbres diferentes. En nuestras diferencias encontramos la riqueza.
21.Adaptabilidad a los cambios
Flexibilidad y salida de la zona de confort para superar miedos, cambios u obstáculos.

He recogido textualmente las definiciones de las habilidades porque creo que son lo suficientemente claras y descriptivas para poder entender  cuál  es la Escuela que viene y en qué va a consistir la preparación de las futuras generaciones que van a pasar a formar parte de nuestras Organizaciones. Esto se viene definiendo así desde el ámbito Educativo para el mejor desarrollo de la nueva Sociedad, tanto por parte de las propias Organizaciones educativas como por parte de gran parte de los propios Profesionales.

Como podemos comprobar todos los nuevos modelos educativos, vienen hablando de un  desarrollo de las Personas enfocado a la adquisición de las llamadas  habilidades blandas. Los estudiantes de hoy no pueden saber con exactitud cómo será su trabajo dentro de 10 o 20 años, por esta razón, las habilidades blandas o ‘soft skills’ se vuelven esenciales en el desarrollo educativo de los niños y niñas.

Si ahora enmarcamos la mayor parte de estas habilidades con lo que cada una de las personas venimos desarrollando en mayor o menor medida en nuestros denominados ámbitos  informales,  Deporte y Actividad Física entre ellos, podremos comprobar que algunas  de estas habilidades las desarrollamos  habitualmente y de un modo bastante natural casi a diario.

Como a estas alturas ya conocéis todos mi pasión por el Deporte y la Actividad física  y mi bagaje en gestión de personas en las organizaciones, quiero seguir insistiendo en la siguiente idea. En la medida que seamos capaces de generar contextos organizativos más informales en la actividad diaria de nuestras Organizaciones, estas habilidades que desarrollamos de manera casi inconsciente en el Deporte  y la Actividad Física , y en otros ámbitos personales , empezarán a aparecer de una manera natural en los contextos profesionales, con lo que eso podrá  suponer de mejora de las relaciones entre las personas, con la consiguiente mejora de la eficiencia y la productividad en las organizaciones y, sobre todo, mejora de la satisfacción y motivación de las propias personas para con su trabajo.

Por otro lado quisiera también insistir en que en la medida que las Organizaciones sean proactivas y promuevan programas de actividades ligadas con el Deporte y la Actividad Física en el contexto de su proyecto, donde las personas puedan desarrollar  o perfeccionar las habilidades mencionadas  desde la actividad física y la práctica deportiva, estarán impulsando  programas de desarrollo personal adaptados al nuevo modelo de la Escuela , con lo cual  estaremos facilitando el desarrollo íntegro de las personas y su mejor adaptación a los cambios que vienen, lo que por otro lado en el contexto de las nuevas organizaciones se está viniendo a llamar favorecer lograr la plenitud.

Por lo tanto porque no empezar ya a poner en marcha conjuntamente con los profesionales, lo que parece que todas las personas y entidades estamos entendiendo como bueno y fundamental para el desarrollo de las futuras Generaciones y Organizaciones, a que estamos esperando!!!!!.

Desarrollo del Capital Social, mayor calidad de las relaciones, mayor confianza entre las personas. Ventaja competitiva.

Observamos y trabajamos los sistemas sociales y las redes sociales de nuestras organizaciones.???

Entendemos que en la nueva economía del conocimiento los sistemas y las redes sociales pueden ser una variable de alto valor competitivo y una herramienta valiosa para la captación y retención de talento???

Si nos acercamos al concepto de Capital Social podremos observar que se desarrolla a través de la confianza entre las personas por medio de redes comunitarias que comparten y refuerzan valores y grupo, y por otro lado nos encontraremos que los diferentes autores a este respecto señalan que para construir Capital Social se requiere:

• Grado de cierre en las relaciones entre distintos actores de la organización.

• Estabilidad.

• Identidad entre los miembros.

En este análisis del concepto de Capital Social a su vez nos vamos a encontrar con la doble dimensión:

Dimensión estructural ( cantidad y calidad de relaciones)

Dimensión cognitiva del Capital Social ( normas y valores compartidos: confianza, compromiso cívico) . Se pueden trabajar ambas a través del Deporte.

Y unido a esto y finalizando este análisis del concepto de Capital Social, hemos de considerar dos variables fundamentales cómo la Comunicación y el Empoderamiento ( participación) de las personas como factores determinantes a la hora de implantar cualquier proyecto de desarrollo del Capital Social. Ademas podemos afirmar que el Capital Social es un recurso acumulable que crece en la medida que se hace uso de el.

En definitiva el Capital Social está constituido por el grupo de recursos estructurales sociales como normas de confianza, relaciones recíprocas y redes de interacción, inherentes en las relaciones laborales y en organizaciones del trabajo, que pueden facilitar acciones coordinadas y cooperación espontánea, mejorando la eficiencia de la organización

Realizada esta aproximación conceptual vemos que para desarrollar el Capital Social tenemos que primeramente tomar conciencia (conciencia grupal) como organización, para a partir de aquí poder generar contextos organizativos que favorezcan el desarrollo del Capital Social en la organización. Es muy evidente por tanto la dependencia existente entre el Capital Social y los contextos organizativos que pueden favorecer o no su desarrollo.

Desde otra mirada a las organizaciones, podemos observar también que otro factor común fundamental e inherente a este tipo de procesos es la relación existente entre Participacion y Capital Social: el comportamiento cooperativo. La cantidad de Capital Social disponible en las organizaciones influye en la capacidad de actuar cooperativamente. Mayor Capital Social – Mayor participación en la resolución de problemas comunes.

Por lo tanto si consideramos Capital Social , como la habilidad de las personas para trabajar juntas en grupos , y de las organizaciones para conseguir propósitos comunes. Entenderemos el trabajo como una actividad social donde el trabajador está influido e influye en el sistema social de su organización. El construir Capital Social no va a ser por tanto un proceso sencillo a corto plazo, va a ser bastante más sencillo propiciar redes y/ o asociaciones. De ahí que si consideramos que en la mayor parte de los casos entre las personas la ecuación más relación equivale a más confianza, en la medida que trabajemos por un lado la mejora de las habilidades de las personas y por otro los contextos organizativos favorecedores de la interacción estaremos contribuyendo a un mayor nivel de confianza entre las personas que integran las organizaciones, con la correspondiente mejora en la eficiencia organizativa para la resolución de problemas.

En este momento me gustaría aprovechar para indicar que a nivel de herramientas posibles a utilizar en este tipo de procesos el Deporte puede ser un elemento generador de relaciones y constructor de apoyo mutuo entre las personas. De ahí que podríamos llegar a afirmar que el Deporte, como conector social, puede permitir generar efectos beneficiosos para que las organizaciones puedan conseguir sus objetivos en clave de desarrollo de Capital Social. Si fuéramos capaces de crear contextos organizativos a través del Deporte que puedan provocar cohesión, si los profesionales se sienten a gusto y disfrutan, podrán empezar a labrarse relaciones de confianza entre ellos. De este modo desarrollaremos experiencias que nos ayudarán a crecer como grupo y a desarrollar un mayor grado de sentido de pertenencia al mismo.

Si por otro lado tenemos claro cómo diferentes autores afirman que entre los principales motivos de la desmotivacion y falta de implicación de las personas en las organizaciones nos encontramos con el déficit de interacciones por un lado y la falta de espacios donde expresar las emociones positivas por otro , es claro que una de nuestra principales estrategias para la retención de Talento y la mejora competitiva de nuestras organizaciones por lo tanto deberá pivotar sobre una estrategia de desarrollo del Capital Social de la Organización. Más si cabe considerando que derribando en parte nuestros actuales sistemas de creencias, las nuevas organizaciones sostenibles a futuro se van a construir desde la libertad y responsabilidad individual de las personas que las integren. Por lo tanto los nuevos sistemas de relaciones que se irán desarrollando entre las personas de la organización deberán ser diseñados desde la participación y sobre la base de esos principios de libertad y responsabilidad individual, sin ningún tipo de paternalismo.

Parece claro que los individuos van a necesitar nuevos espacios de satisfacción en el trabajo. Basados en la Confianza como gasolina de las relaciones, donde construir confianza va a ser el elemento base para el desarrollo del Capital Social con la consiguiente ventaja competitiva.

Si pretendemos obtener los siguientes posibles logros :

– Actitud más responsable del individuo en la organización

– Fomentar patrones de participación, asociación y autogestión en la organización.

– Desarrollo de programas sociales que involucren a los profesionales en la búsqueda de soluciones prácticas a sus problemas cotidianos.

Tenemos que construir organizaciones donde de instrumentalizar a las Personas tenemos que pasar a contar de verdad con las personas.

Para tratar de dar respuesta a este reto pendiente que tenemos como Organizaciones vamos a tener que ser capaces de gestionar nuestro sistema de relaciones sociales partiendo del correspondiente Diagnóstico que nos ayude a conocer la fortaleza de las redes sociales existentes. Cuáles son?? Detectarlas??. La naturaleza de las relaciones. Para qué y quiénes son útiles y sobre todo qué Beneficios reales representan en la sostenibilidad del proyecto. Para a partir de este diagnóstico poder iniciar un verdadero proceso de estrategia de desarrollo del Capital Social de la mano de las personas que integran el proyecto y todo ello en línea con el propósito que como Organización nos hayamos dado.

Industria 4.0.-Personas- Ascenso de categoría


Es curioso cómo cambia la percepción sobre algunas cuestiones, de cuando uno está metido en una organización a cuando está en solitario y tiene la posibilidad de ser un gran observador de toda la realidad que tienes delante.

En este sentido mi nueva situación a la vuelta del verano, me está permitiendo leer, dialogar, contrastar sobre las cuestiones que más me interesan, que tienen que ver fundamentalmente con la situación de las personas en las organizaciones y en los territorios. Y en este contexto estoy tomando más cláramente consciencia de lo que se está denominando la nueva revolución, el fenómeno de la digitalización y en nuestro caso en Euskadi principalmente lo que estamos centrando en el concepto que hemos adoptado de Industria 4.0. En estos diálogos y en concreto en una Jornada reciente que presencié, escuché como cuando entorno a estos temas se aborda la cuestión de las personas hay un riesgo muy alto de acabar generando la percepción de que las personas son un mal necesario en toda esta nueva aventura y que incluso, exagerando un poco, no vamos a saber qué hacer con ellas cuando esto se vaya haciendo realidad la digitalización en los diferentes proyectos.

En mi caso y por mi trayectoria he dado siempre mucha importancia a las percepciones y a esas sensaciones y verbalizaciones que transmitimos en las organizaciones porque son, en la mayor parte de los casos, los verdaderos motores o frenos de las personas que hacen que las organizaciones evolucionen en una u otra dirección. Por lo tanto es fundamental que a la hora de verbalizar, transmitir, generar espacios de relación entorno a esta cuestión tengamos muy presente como se van a sentir o como lo van a percibir los verdaderos protagonistas de este cambio, de esta revolución, las personas ,porque sin ellas está claro que esto no va ser posible o cuando menos va a ser tremendamente más complicado y conflictivo.

Llegado a este punto y con mi mirada desde el Deporte a las organizaciones, en una de mis últimas conversaciones cuando tratamos este tema hice un simil que probablemente es tremendamente simplista pero me parece tremendamente ilustrativo y por eso me atrevo a compartirlo. Yo le contaba a la otra persona, que como a alguien se le puede ocurrir pensar que en una organización se viva y se verbalice con absoluta normalidad que el proyecto empresarial, perdonar la simpleza, se tiene que autoinmolar como actualmente está concebido y que su continuidad va a pasar por poner en marcha un nuevo proyecto ” startup” con un grado de digitalización muy importante y con una presencia menor de personas, con lo que esto puede implicar de destrucción de empleo. Como le decía yo en ese momento a mi compañero de charla, ¡ y todas las personas aplaudiendo porque acabamos de ver la luz!. Es fundamental que todos tengamos muy presente que la continuidad de los proyectos va a pasar por como construimos un relato conjuntamente con la mayoría de las personas que conforman el proyecto para que esa supuesta transición, se pueda hacer de la mejor manera posible y manteniendo un importante grado de compromiso por parte de todos. Y es aquí donde le comenté a mi compañero, se me ocurre un ejemplo en el Deporte que puede tener ciertas similitudes con esta situación; ” un equipo que se construye al comienzo de una competición con el objetivo de ascender a la categoría superior donde por experiencia en la mayor parte de los casos, quizás más evidente en el caso del futbol, de las 22-25 personas que integran esa plantilla al comienzo de la competición, en la siguiente temporada en la categoria superior, sólo van a continuar  5-10 personas y ellos lo saben”. Es evidente que hay una ilusión compartida, puede haber incluso un componente de yo lo intento y a ver si soy yo de los que me quedo, pero más allá de todo esto creo que también hay una idea de que si yo compito todo el año , mantengo un nivel de rendimiento, me habituo a rendir bajo presión, soy generoso en el intento ……seré mejor jugador cuando acabe la temporada y mis posibilidades de seguir creciendo y evolucionando y mi grado de empleabilidad, en este caso posibilidad de que me fiche otro equipo de los de arriba que quiera ascender el año que viene, habrán crecido considerablemente.

Cuando yo le contaba esto a mi compañero de charla pensaba para mí, que importante es como verbalicemos, como transmitamos los nuevos retos  a las personas para que además de compartir un proyecto y una ilusión común, ellas puedan tomar consciencia de que si forman parte activa del proceso, trabajando duro, con generosidad, formándose, siendo proactivos…..al final del mismo habrán crecido como personas y profesionales y su grado de empleabilidad o en definitiva valor en el mercado podrá verse incrementado.

Soy consciente, volviendo a la realidad de la Industria 4.0, de que la situación es bastante más compleja y con muchas más aristas de las que yo he apuntado en mi artículo, pero creo que es fundamental por otro lado que nuestra capacidad como organización de generar imaginarios conjuntos con las personas que la integren, va a ser uno de los factores básicos para que este tipo de procesos y evoluciones puedan realizarse con mayor éxito. 

Finalmente me gustaría añadir que estoy convencido de que el Deporte puede ser uno de los elementos que nos puede ser de gran utilidad como herramienta de cohesión y conectividad entre las personas, a través de la construcción de imaginarios y relatos comunes en nuestras organizaciones.

Mi vivencia con el Deporte como herramienta de cohesión social hace 40-45años.Lección aprendida??

Yo que acabo de cumplir 54 años, he vivido toda mi vida salvo los últimos quince años en un pequeño pueblo industrial de Gipuzkoa. Pueblo donde hace 40-45 años, como os podréis imaginar no teníamos más que hacer, que ir a la escuela a diario y después jugar en la calle a todas horas. En nuestro caso era el futbol nuestro principal quehacer, tanto en los recreos a media mañana, como después de comer antes de entrar a clase, como finalmente a la tarde con el bocata en la mano.

En este contexto en el que la mayor parte de los niños de nuestra generación, íbamos desde párvulitos a las llamadas entonces Escuelas Nacionales, nos encontramos en un momento determinado y por situaciones ajenas a nosotros, con una pequeña fractura social derivada del incremento de la oferta educativa en el pueblo, que provocó que parte de los chavales, motivado por la decisión de sus padres, tuvieran que marchar del colegio con 8-9 años a los nuevos centros educativos.

Lo que ocurrió, entre nosotros en clave social, fue qué de repente chavales que jugábamos todo el día juntos nos tuvimos que separar de entrada físicamente, pero si a esto le añadimos el contexto socio político de aquel momento, también nos acabamos separando social y emocionalmente. Con lo cual lo que eran con 5, 6,7 años chavales que jugaban todo el día juntos pasaron a ser a partir de los 8,9 años chavales que ya no jugaban juntos y apenas se hablaban. El nuevo contexto generado derivó en la práctica en que la mayor parte de los niños hijos de emigrantes seguían con sus estudios en las llamadas Escuelas Nacionales y los hijos de los originarios del pueblo, en su mayoría, se fueron de la Escuela. He de decir que esos 4-5 años entre los 9 y los 13, que ya de por sí son años complicados en lo personal, no fueron años fáciles para mí considerando que yo entendía que tenía amigos en ambos lados ( por llamarlo de algún modo para que me entendáis, pero era así) y no entendía que estaba pasando y porque no había manera de poder arreglarnos, si no más bien al contrario cada lado se iba alejando cada vez más.

Pues bien, lo que acabó ocurriendo por lo menos en mi experiencia, fue que algo que en su momento era nuestra principal diversión y entretenimiento, el fútbol, fue el bálsamo que sirvió para acabar de engrasar lo que antes he denominado como pequeña fractura social.

En nuestro pueblo había un único equipo de fútbol federado, y nos llegó a todos la edad de lo que se denomina hoy también la categoría infantil y ocurrió algo tan sencillo y tan mágico como que unos y otros en un numero importante, de los llamados ambos lados, pasamos a formar parte de la plantilla del equipo infantil del pueblo y este fue el principio del fin de la fractura social que habíamos vivido. De repente nuevamente teníamos objetivos comunes, compartíamos espacios comunes, jugábamos a algo que no gustaba a todos y nos unía, nuestros respectivos amigos venían a vernos a todos juntos y a animarnos …….. y hay se empezó a gestar una nueva relación entre todos nosotros a partir de los 13  años que en la mayoría de los casos, más allá de los avatares de la vida que ha llevado cada uno de nosotros, sigue viva en la actualidad.

Por qué quería escribir y contaros estas líneas de una parte de mis vivencias , porque creo que esto que me ocurrió a mí , forma parte de un aprendizaje social que todas las personas de  mi generación que vivimos en pueblos que recibieron un importante flujo de población emigrante tuvimos en su momento. Y que como tal aprendizaje social creo que nos debiera servir a todos, para poder acometer con sentido común, normalidad y mayor grado de empatía procesos similares que nos está tocando vivir en la actualidad. Sobre todo pensando , si las herramientas que a nosotros nos sirvieron para generar una mayor cohesión social, el Deporte- el fútbol en nuestro caso, pueden seguir siendo herramientas perfectamente válidas a día de hoy para impulsar procesos de integración e inclusión social, en definitiva para ayudar a lograr una mayor cohesión social en las comunidades donde vivimos.

Espero que esta  lección aprendida nos pueda servir de base a personas, organizaciones e instituciones para afrontar los diversos retos sociales con los que tenemos que convivir en la sociedad de nuestros días.