Industria 4.0.-Personas- Ascenso de categoría


Es curioso cómo cambia la percepción sobre algunas cuestiones, de cuando uno está metido en una organización a cuando está en solitario y tiene la posibilidad de ser un gran observador de toda la realidad que tienes delante.

En este sentido mi nueva situación a la vuelta del verano, me está permitiendo leer, dialogar, contrastar sobre las cuestiones que más me interesan, que tienen que ver fundamentalmente con la situación de las personas en las organizaciones y en los territorios. Y en este contexto estoy tomando más cláramente consciencia de lo que se está denominando la nueva revolución, el fenómeno de la digitalización y en nuestro caso en Euskadi principalmente lo que estamos centrando en el concepto que hemos adoptado de Industria 4.0. En estos diálogos y en concreto en una Jornada reciente que presencié, escuché como cuando entorno a estos temas se aborda la cuestión de las personas hay un riesgo muy alto de acabar generando la percepción de que las personas son un mal necesario en toda esta nueva aventura y que incluso, exagerando un poco, no vamos a saber qué hacer con ellas cuando esto se vaya haciendo realidad la digitalización en los diferentes proyectos.

En mi caso y por mi trayectoria he dado siempre mucha importancia a las percepciones y a esas sensaciones y verbalizaciones que transmitimos en las organizaciones porque son, en la mayor parte de los casos, los verdaderos motores o frenos de las personas que hacen que las organizaciones evolucionen en una u otra dirección. Por lo tanto es fundamental que a la hora de verbalizar, transmitir, generar espacios de relación entorno a esta cuestión tengamos muy presente como se van a sentir o como lo van a percibir los verdaderos protagonistas de este cambio, de esta revolución, las personas ,porque sin ellas está claro que esto no va ser posible o cuando menos va a ser tremendamente más complicado y conflictivo.

Llegado a este punto y con mi mirada desde el Deporte a las organizaciones, en una de mis últimas conversaciones cuando tratamos este tema hice un simil que probablemente es tremendamente simplista pero me parece tremendamente ilustrativo y por eso me atrevo a compartirlo. Yo le contaba a la otra persona, que como a alguien se le puede ocurrir pensar que en una organización se viva y se verbalice con absoluta normalidad que el proyecto empresarial, perdonar la simpleza, se tiene que autoinmolar como actualmente está concebido y que su continuidad va a pasar por poner en marcha un nuevo proyecto ” startup” con un grado de digitalización muy importante y con una presencia menor de personas, con lo que esto puede implicar de destrucción de empleo. Como le decía yo en ese momento a mi compañero de charla, ¡ y todas las personas aplaudiendo porque acabamos de ver la luz!. Es fundamental que todos tengamos muy presente que la continuidad de los proyectos va a pasar por como construimos un relato conjuntamente con la mayoría de las personas que conforman el proyecto para que esa supuesta transición, se pueda hacer de la mejor manera posible y manteniendo un importante grado de compromiso por parte de todos. Y es aquí donde le comenté a mi compañero, se me ocurre un ejemplo en el Deporte que puede tener ciertas similitudes con esta situación; ” un equipo que se construye al comienzo de una competición con el objetivo de ascender a la categoría superior donde por experiencia en la mayor parte de los casos, quizás más evidente en el caso del futbol, de las 22-25 personas que integran esa plantilla al comienzo de la competición, en la siguiente temporada en la categoria superior, sólo van a continuar  5-10 personas y ellos lo saben”. Es evidente que hay una ilusión compartida, puede haber incluso un componente de yo lo intento y a ver si soy yo de los que me quedo, pero más allá de todo esto creo que también hay una idea de que si yo compito todo el año , mantengo un nivel de rendimiento, me habituo a rendir bajo presión, soy generoso en el intento ……seré mejor jugador cuando acabe la temporada y mis posibilidades de seguir creciendo y evolucionando y mi grado de empleabilidad, en este caso posibilidad de que me fiche otro equipo de los de arriba que quiera ascender el año que viene, habrán crecido considerablemente.

Cuando yo le contaba esto a mi compañero de charla pensaba para mí, que importante es como verbalicemos, como transmitamos los nuevos retos  a las personas para que además de compartir un proyecto y una ilusión común, ellas puedan tomar consciencia de que si forman parte activa del proceso, trabajando duro, con generosidad, formándose, siendo proactivos…..al final del mismo habrán crecido como personas y profesionales y su grado de empleabilidad o en definitiva valor en el mercado podrá verse incrementado.

Soy consciente, volviendo a la realidad de la Industria 4.0, de que la situación es bastante más compleja y con muchas más aristas de las que yo he apuntado en mi artículo, pero creo que es fundamental por otro lado que nuestra capacidad como organización de generar imaginarios conjuntos con las personas que la integren, va a ser uno de los factores básicos para que este tipo de procesos y evoluciones puedan realizarse con mayor éxito. 

Finalmente me gustaría añadir que estoy convencido de que el Deporte puede ser uno de los elementos que nos puede ser de gran utilidad como herramienta de cohesión y conectividad entre las personas, a través de la construcción de imaginarios y relatos comunes en nuestras organizaciones.

Publicado por

José María Armentia Macazaga

Mi ingenuidad "hacer que pasen cosas"

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