Nuevos contextos relacionales, nuevos comportamientos, nuevas organizaciones

Todos tenemos cada día más claro que estamos inmersos en un momento de cambios sociales, económicos, culturales….que está teniendo importantes implicaciones en todas y cada una de nuestras organizaciones y profesionales. Esto hace que estemos  poniendo en marcha todo tipo de iniciativas, inversiones en clave: tecnología, procesos-protocolos, certificaciones,…. al objeto de tener nuestras organizaciones mejor preparadas, con mayor flexibilidad y con mayor capacidad de adaptación a estos cambios que están y que se avecinan.

¿Pero qué ocurre por otro lado con los profesionales-personas que conforman nuestros proyectos y que según afirmamos todos, “son nuestro bien más preciado”?.  Que a día de hoy de manera generalizada son el activo al que en estos momentos de cambio e incertidumbre menos tiempo dedicamos, más le exigimos y menos le reconocemos. Supuestamente nos falta tiempo a todos y cada uno de nosotros, para acercarnos al resto de personas debido a la cantidad de decisiones, cuestiones y tareas operativas a resolver que tenemos en cada una de nuestra organizaciones todos los días y a todas horas. Con lo cual seguimos funcionando con los mismos patrones relacionales en estos momentos de grandes cambios.

Si entendemos las organizaciones como sistemas complejos de relaciones humanas, y consideramos que el tercer vértice del triángulo: Tecnología ( digitalizacion), Procesos, Personas , es decir Personas es el más importante ¿ En qué medida estamos dedicándole tiempo y recursos para también modificar nuestra organización poniendo en marcha nuevas iniciativas , diferentes en nuestros sistemas de relaciones humanas?

Parece evidente que de modo generalizado dedicamos poco tiempo, y no muy valioso, a estudiar y a cultivar nuestras relaciones,  esas que dicen los libros que son el verdadero motor de todos y cada uno de los proyectos, y que son las que hacen único y diferente mi proyecto frente al resto.

Si a esta situación le añadimos un contexto social, donde tampoco podemos afirmar que las relaciones humanas estén muy de moda, donde en la actualidad parece que prima más lo individual que lo colectivo, nos encontramos que tanto las organizaciones así como las personas podemos estár faltos por un lado de motivación y por otro lado de herramientas en lo referente al desarrollo de las relaciones humanas en las organizaciones. Por lo tanto,  si por un lado tenemos clara la importancia y la necesidad de las relaciones humanas, pero por otro lado no acabamos de implantar nuevas dinámicas en esta dirección, ¿ será que no tenemos claro por dónde o cómo podemos empezar ?

Pues bien lo que vengo a proponeros, es que para volver a dinamizar nuestros sistemas de relaciones humanas y  lograr que sean más flexibles, más colaborativos y con capacidad de adaptación a los constantes cambios que se van a ir produciendo, nos apoyemos en la dimensión sociorelacional del Deporte. El Deporte nos puede ayudar a tejer nuevas dinamicas relacionales entre las personas que nos permitan crear nuevos contextos organizativos. Y por otro lado a su vez nos apoyemos en los sistemas y métodos de entrenamiento del Deporte de equipo para que podamos trabajar el posterior desarrollo y evolución de estos nuevos contextos organizativos.

Pero antes de finalizar, si quisiera señalar que cualquier iniciativa de este tipo antes de llevarse a cabo debiera contar por lo menos con dos premisas básicas y fundamentales:

1. Escuchar la voz de todos y cada uno de los que integramos el proyecto.

2. Incorporar la dimensión cultural del proyecto. Valores, creencias, actitudes, comportamientos, historias que contamos sobre nosotros ….

Por lo tanto partiendo de estas últimas premisas, parece claro que si volvemos a establecer a través del Deporte ( actividad que por otro lado seguro que muchos de nuestros profesionales de un modo u otro realizan o disfrutan de manera habitual ) nuevas dinámicas relacionales y conductuales entre las personas que conformamos los diferentes proyectos, esto podrá traer consigo nuevos comportamientos personales que nos impulsarán hacia ese nuevo contexto donde se validan y aceptan actitudes y comportamientos diferentes y nuevos por parte de todas las personas que integramos el proyecto y de este modo podremos afirmar que estamos empezando  a construir entre todos una nueva organización. 

Publicado por

José María Armentia Macazaga

Mi ingenuidad "hacer que pasen cosas"

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